Si bien es cierto, el nacimiento de esta filosofía se da en el sector tecnológico, AGILE ha ido poco a poco migrando a otras industrias generando beneficios y abriéndose espacio entre los modelos tradicionales.
¿Qué es Agile?
Agile es una filosofía que se enfoca en entregar primero los elementos más valiosos y luego mejorarlos iterativamente. Es una forma de dividir un gran proyecto en partes más pequeñas y manejables. De esta manera ofrecer valor lo más rápido posible y obtener comentarios de los clientes lo antes posible, con el fin de ajustar o reenfocar los esfuerzos cuando aún hay equipo y recursos asignados.
La filosofía se basa en tres principios:
- Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas
- Software de trabajo sobre documentación completa
- Colaboración con el cliente sobre la negociación de contratos.
Esta filosofía no es solo para desarrolladores de software, se puede aplicar a cualquier industria, se puede aplicar a marketing, diseño, gestión de productos o cualquier otra disciplina en los negocios.
El pensamiento Agile o Ágil busca ser reflexivo y deliberado sobre cómo aborda su trabajo todos los días.
Hay muchos beneficios del pensamiento ágil, uno de ellos es que ayuda a los equipos a ser más receptivos a los cambios en su entorno y, a su vez, les ayuda a obtener mejores resultados más rápido que las prácticas tradicionales.
La filosofía ágil fuera del sector tecnológico
La filosofía Agile no es solo una idea para el sector tecnológico, sus principios se pueden aplicar en diversas industrias y negocios para mejorar la calidad del producto o servicio. Esto incluye:
- Fabricación
- Bancos y finanzas
- Cuidado de la salud
- Educación
- Organizaciones sin ánimo de lucro
- Empresas de tecnología
Implementar una organización AGILE
Lo más importante para cualquier empresa es tener una cultura de confianza y respeto. Esta es la razón por la que es crucial que las empresas cuenten con un equipo de gestión sólido que pueda comunicarse de manera efectiva con sus empleados. El equipo de gestión debe poder establecer expectativas y objetivos claros para los empleados y permitirles la libertad de elección sobre cómo quieren hacer su trabajo.
La implementación AGILE no es un esfuerzo de una sola vez. Es un viaje continuo. Para ser una empresa AGILE se deben seguir los siguientes pasos:
- Crear una visión compartida
- Identificar oportunidades de mejora
- Elegir el enfoque correcto
- Crear el ambiente y la cultura
- Comenzar con pequeños pasos
- Encontrar formas de medir tu éxito
La implementación de una organización AGILE no es tan fácil como parece. Requiere muchos recursos y esfuerzo para tener éxito. El recurso más importante para una empresa AGILE son las personas: sus habilidades, conocimientos y mentalidad.
La mentalidad de los empleados es crucial para el éxito de una empresa ÁGIL. Deben estar dispuestos a cambiar su mentalidad y aprender nuevas habilidades para mantenerse al día con el mundo que cambia rápidamente.
Antes de iniciar a implementar la filosofía AGILE en la empresa, es necesario no solo determinar si es lo que tu organización requiere si no además el compromiso de la dirección, ya que es imprescindible impulsar un cambio cultural en la organización y para ello se requerirán recursos, compromiso y constancia.